Dos años en el número uno mundial. ¿Qué cambia cuando ya no hay arriba? Crónica de cómo Eduard Xatruch, Mateu Casañas y Oriol Castro están gestionando el éxito.

En junio del 2024, [Disfrutar](/restaurante/disfrutar/) recibió el premio al mejor restaurante del mundo según [50 Best](/edicion/). En junio del 2025 lo revalidó. Y la pregunta que el sector lleva dos años haciéndose es la misma: ¿qué pasa cuando ya no hay arriba? Crónica del año más raro en la vida de un restaurante español.

El primer impacto

Los días posteriores al premio del 2024, Disfrutar recibió 30.000 solicitudes de reserva en una semana. La sala —72 cubiertos por servicio, dos servicios al día, cinco días a la semana— solo puede atender unos 36.000 cubiertos al año. La gestión de esa demanda obligó a Disfrutar a algo que ningún restaurante español ha tenido que hacer antes: cerrar la reserva online y pasarse a un sistema de lista de espera por correo electrónico, gestionado manualmente por un equipo de tres personas dedicado a esa única tarea.

El equipo en pleno

[Eduard Xatruch](/protagonistas/cocineros/eduard-xatruch/), [Mateu Casañas](/protagonistas/cocineros/mateu-casanas/) y [Oriol Castro](/protagonistas/cocineros/oriol-castro/) llevan más de quince años cocinando juntos. Los tres salieron de [elBulli](/historias/costa-brava-renaissance/), donde pasaron entre ocho y diez años cada uno. Lo que Disfrutar ha aplicado al éxito es probablemente la lección más útil que se llevaron de Cala Montjoi: mantener el equipo intacto, no dispersarse en proyectos múltiples, no convertir el éxito en marca. Quince años después, los tres siguen viniendo a la cocina cada servicio.

Cuando ya no hay arriba, la única dirección posible es hacia adentro.

El movimiento Cadaqués

La decisión más interesante post-premio ha sido la apertura de Compartir Cadaqués —proyecto que ya existía— con un peso editorial creciente. [Compartir](/restaurante/compartir-cadaques/) abre solo en temporada (mayo-octubre) y es el laboratorio donde el equipo de Disfrutar prueba platos antes de incorporarlos al menú principal. Es la razón por la que [el verano 2026 va a tener Cadaqués como destino central](/revista/lo-que-se-cocina-verano-2026/), en pleno corredor del [renacer de la Costa Brava](/historias/costa-brava-renaissance/).

La presión

Donde sí se nota el impacto del premio es en la prensa. [Capel](/criticos/jose-carlos-capel/) ha vuelto al restaurante dos veces en los últimos doce meses; [Iturriaga](/criticos/mikel-lopez-iturriaga/) escribió un perfil de tres mil palabras en El Comidista; periódicos internacionales —Le Monde, Süddeutsche, NYT— mantienen cobertura constante. Es la concentración de atención más sostenida sobre un restaurante español desde elBulli en sus años cumbre. Y la respuesta del equipo —de nuevo— ha sido más cocina y menos entrevistas.

Lo que viene

El 50 Best 2026 [se celebra a finales de junio en Río de Janeiro](/revista/50-best-2026-batalla-podio/). Si Disfrutar revalida el número uno, será el primer restaurante en encadenar tres años en la cima desde elBulli en 2008-2010. Si no, dejará el podio con la marca histórica de un bicampeonato sin precedente para la cocina española.

¿Qué pasa cuando ya no hay arriba? Probablemente lo que Eduard, Mateu y Oriol están haciendo: cocinar como si el premio no existiera. Y dejar que el resto del sector decida qué hacer con la estela.

Cuál sea la decisión del lunes 25 de junio en Río, lo importante ya pasó: la cocina catalana de los discípulos de Adrià pasó dos años explicando al mundo qué es la cocina española contemporánea sin necesidad de manifiesto. Eso, en sí mismo, es el premio.

Manuel Jiménez

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